Discogs: colecciono, luego existo

Discogs es una base de datos de discos nuevos y de segunda mano y un marketplace donde los usuarios –particulares o tiendas– pueden vender música en formato físico. A partir de un modelo colaborativo similar al de Wikipedia –con contribuciones de 374.000 usuarios– y basado en tecnología de código abierto, Discogs se ha convertido en uno de los mayores catálogos y marketplaces de discos del mundo.

Logo de Discogs

De afición a negocio propio

Si una empresa de internet tiene una buena historia formativa, mejor que mejor. Y Discogs tiene la suya. En 2000, Kevin Lewandowski era un programador cansado de su trabajo en Intel. Lewandowski era un gran amante de la música electrónica y en sus ratos libres construía una base de datos de discos de su género musical favorito. Cuando el gigante informático ofreció a su departamento la posibilidad de acogerse a un expediente de regulación de empleo a cambio del sueldo de seis meses, aprovechó la oportunidad. Tendría medio año para dedicarse de pleno a su proyecto. El número de usuarios que contribuían a Discogs no paraba de crecer y la web era cada vez más conocida.

El mercado online que pedían los usuarios

El gran salto llegó en 2005, cuando se creó el marketplace. A partir de ese momento, Discogs comenzó a dar beneficios. Los usuarios pedían un mercado online, una plataforma para comprar y vender discos. De hecho, la compra-venta ya existía entre algunos, aunque fuera de tapadillo. Para hacernos una idea, hoy el mercado online de Discogs tiene 24 millones de referencias a la venta, mientras que el apartado de música de eBay ofrece “solo” casi 11 millones.

Todo son ventajas

Para el aficionado y comprador potencial, Discogs es conveniente para descubrir música nueva, no tanto para la música más comercial. En sus orígenes, se centró en la música electrónica, pero desde hace años ha ido incorporando otros géneros como el hip hop, el jazz, la música latina o el rock, que de hecho es el estilo que más se vende en la actualidad en Discogs.

Por su parte, el vendedor puede añadir gratis su catálogo en la plataforma y ofrecerlo a posibles compradores de muchos lugares del mundo. El grado de exposición es de 8,5 millones de usuarios únicos al mes y 20 millones de visitas mensuales.

Por otro lado, Discogs tiene un sistema de valoración en el que la comunidad de usuarios evalúa a los vendedores para dar fiabilidad a los compradores. Y ¿cómo gana dinero Discogs? Pues aplicando una comisión de entre el 6 % y el 8 % (según la fuente) al vendedor respecto al precio total de cada venta.

Claves del éxito de Discogs

La expansión de Discogs ha ido de la mano del auge de las ventas de los discos de vinilo. Por ejemplo, según la Asociación Estadounidense de la Industria Discográfica (RIAA), por primera vez desde 2011 las ventas de música en formato físico en EE.UU. superan las de las descargas digitales, cuyos ingresos han descendido un 25 %. A pesar de que las ventas por música en formato físico están lejos del volumen de negocio de las plataformas de streaming musical –que ya constituyen el 65 % de la facturación por venta de música grabada, y sin tener en cuenta las reproducciones no oficiales de YouTube–, la plataforma fundada por Lewandowski ha conseguido labrarse un nicho en un mercado dominado por gigantes como Amazon o eBay.

Otra de las causas de la buena marcha de Discogs es que, al combinar una exhaustiva base de datos con un mercado online, ofrece un contenido verdaderamente único, lo que ha contribuido a que la mayoría de su tráfico sea orgánico. La web está muy bien posicionada en materia de SEO. Si, por ejemplo, buscamos palabras clave como “sell records” o “buy records”, Discogs aparece en primera posición de resultados orgánicos. Y si buscamos “vender discos”, el quinto resultado orgánico es la web en español de la plataforma.

Una herramienta útil que genera comunidad

Discogs destaca también porque es un medio útil para encontrar música de segunda mano fácilmente, de muchos lugares del mundo, y da acceso a una cantidad ingente de aficionados que no viven en grandes ciudades y, por lo tanto, no tienen cerca ninguna tienda de discos.

Tampoco hay que olvidar que ha logrado formar una comunidad de obsesivos de la música que comparten conocimientos e información. Hasta el punto de que Discogs se ha convertido en una referencia para conocer el precio medio del tipo de discos que incluye en su base de datos.

App de Discogs

La cara oculta de la luna

Ya empieza a ser normal ver a gente en tiendas o mercadillos contrastando con el móvil en la web o la app de Discogs el precio de un disco que han encontrado, a menudo para gran disgusto del vendedor. Como todo en esta vida, hay inconvenientes: Discogs ha dado lugar –de forma involuntaria, se entiende– al nacimiento de una especie de vendedores poco escrupulosos que especulan con discos raros o agotados, o tiradas limitadas. Estos usuarios acaparan tirajes limitados de discos nuevos codiciados para venderlos de inmediato por el doble o más en el marketplace de Discogs. Y más de uno se ha gastado la semanada en un día. Hablando de manirrotos: un comprador pagó 1.496 dólares por un recopilatorio en el que participó Darlin’, el grupo anterior de unos jóvenes franceses que luego formarían unos tales Daft Punk.

Darlin’, “Untitled 18”

Más información:
1. Discogs
2. Ventas de música en formato físico en EE.UU.
3. Discogs según The New York Times
4. Entrevista a Kevin Lewandowski
5. Discos a precio de oro en Discogs

Un Comentario

  • Bueno, en cuanto a los de vendedores poco escrupulosos….partimos de la base que un disco no es un bien necesario y que el formato vinilo es un capricho total y absoluto, es decir, puedes pedir lo que quieras por un disco y el que esta dispuesto a pagarlo es porque le sobra el dinero, sino ya me dirás como puede haber gente que llegue a pagar hasta mil y pico euros por un disco, no me da pena pues.

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