Encerrados en casa sin posibilidad de salir a ver una película al cine, o simplemente ver a nuestros amigos, los españoles hemos estado invirtiendo más tiempo en internet. ¿Pero significa este incremento un cambio de comportamiento online?

Todo indica que sí. Para un gran número de gente el confinamiento y la pandemia han generado la necesidad de usar nuevas plataformas y herramientas en línea. Del móvil al ordenador de sobremesa, y de lo físico a lo digital; uno de los efectos secundarios del coronavirus que poca gente se esperaba era una digitalización tan rápida de nuestra manera de vivir.

Entre los diversos fenómenos que han crecido, o incluso aparecido, por influencia directa del coronavirus destacan cinco en especial.

 

Twitch

La plataforma de transmisiones en vivo comprada por Amazon en 2014 se ha visto catapultada este último año, creciendo un 15%. La página, originalmente orientada a los videojuegos, ha sido el lugar idóneo para matar el aburrimiento de mucha gente. Debido a este aumento de tráfico su contenido también ha cambiado adaptándose a nuevas audiencias.

Twitch ha pasado de ser un lugar solo de videojuegos a albergar debates, podcasts o contenido artístico, con streamers dibujando o tocando algún instrumento. Un ejemplo de este cambio, propiciado por la llegada de nuevos usuarios, son los contratos millonarios que raperos como Logic o T-Pain signaron con Twitch en julio de 2020. Con este movimiento la plataforma diversificaba su contenido y ya no se definía solamente como gamer. Otro caso, más próximo a nosotros, fue el éxito de las campanadas de fin de año del streamer Ibai Llanos, con un pico de medio millón de espectadores.

 

Clubhouse

Esta aplicación nacida durante la pandemia fue una revolución cuando salió debido a su novedosa propuesta: conversaciones en línea donde el objetivo principal era el intercambio de ideas. Clubhouse no podría haber salido al mercado en mejor momento, y así lo reflejaron sus números con 10 millones de usuarios activos. La plataforma difiere de otras en el modo en como enfoca la interacción entre sus usuarios. Las conversaciones solo utilizan audio y están moderadas por el anfitrión de la sala, es decir la persona que ha reunido a los hablantes.

Clubhouse consiguió conectar a gente con los mismos intereses en el momento que más falta hacia: el aislamiento del confinamiento. Por sus salas han pasado figuras tan importantes como el magnate sudafricano Elon Musk o el rapero norte-americano Drake. Y aunque la aplicación ya no tiene el mismo ritmo de descargas que hace unos meses otras redes sociales como Facebook, con Live Audio Rooms; Reddit, con Reddit Talk; y Twitter que lanzaba hace 1 semana su versión beta de Spaces, ya tienen sus versiones de Clubhouse en marcha.

 

Criptomonedas y TNF

Un fenómeno basado en la tecnología de cadena de bloques nada nuevo pero que se ha visto popularizado también en tiempos de COVID. El control descentralizado y su naturaleza virtual la convierten en la candidata perfecta para la compra y venta en línea, pero muchos encuentran su principal interés no en su uso práctico como moneda de intercambio sino como inversión. Bitcoin, la cripto de referencia, se encuentra a día de hoy en 45.000 euros, cuando hace solo diez años su precio era solo de 2.

Pero la tecnología de cadena de bloques, o más conocida como blockchain, va más allá de las monedas. El año pasado, en plena pandemia, apareció el concepto TNF. El TNF, en inglés NFT, son las siglas de token no fungible, una tecnología hecha especialmente para crear escasez artificial de un archivo digital. En otras palabras, un archivo blockchain de TNF da a su poseedor un certificado de autenticidad y propiedad sobre algo. Esto ha abierto un nuevo mundo de posibilidades para los artículos digitales. Un ejemplo de ello es el artista digital Beeple, que vendió su obra de TNF «Everydays: The First 5000 Days» por 69 millones de dólares, haciéndola la obra más cara jamás vendida por un artista vivo actualmente.

La obra de Beeple: Everydays: The First 5000 Days, vendida por 69 millones de dólares

La obra de Beeple: Everydays: The First 5000 Days, vendida por 69 millones de dólares

 

TikTok

Para algunos la forma más banal de entretenimiento, para otros una buena solución a los tiempos muertos que ofrece la vida diaria. Sea cual sea tu postura es indiscutible que la app de vídeos ha pasado a formar parte del ecosistema de muchos móviles, y en pandemia más que nunca. Las controversias sobre su algoritmo que la app atravesó a finales de 2019 no frenaron su auge en tiempos de coronavirus. Así lo reflejan sus números de 2020 con el triple de usuarios que el año anterior.

Lo más interesante de este crecimiento es cuando se analizan las edades de sus usuarios. No son los más jóvenes los responsables directos de este crecimiento sino la gente ya más adulta. En pandemia la proporción de personas de 25 a 34 años de edad aumentó un 5%, y el grupo de 35 a 44 años creció un 3%. Este cambio hizo que la proporción de jóvenes en la app pasase de un 41% en enero a un 35,3% en abril. Este factor, junto a su preciado algoritmo que lo llevo a la cima en un principio, han sido la clave para ganar la atención del público y ganar a unos competidores nada fáciles de batir.

 

Zoom

La plataforma de llamadas y videollamadas virtuales se ha posicionado como la mejor herramienta al trabajo telemático. La web y aplicación se ha visto afectada directamente por el cambio de vida de la población. Donde actividades tan comunes como clases, conferencias o reuniones, han pasado a realizarse en sus dominios de forma digital con una cámara, un micrófono y un teclado.

Tal es el crecimiento que su último dato oficial apuntaba un aumento de usuarios nuevos del 50%. A pesar de sus tropiezos con problemas de seguridad y privacidad Zoom sigue siendo una de las plataformas de referencia para hacer videollamadas. Seguida de cerca por otras aplicaciones como Microsoft Teams o Discord, que recientemente se ha asociado con PlayStation, las cuales también han crecido.

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